Esto es lo que esconde McDonals detrás de sus papas fritas, si alguna vez comiste en McDonals mejor No lo veas!!

Desde hace un par de años el ir a McDonald’s no ha sido un viaje que muchos quieran repetir. Y no es que las instalaciones sean malas, sino que muchas veces la calidad de la comida no es para nada buena y no se hace absolutamente nada para ello.

Y si pensabas que tal vez lo rescatarían las papas fritas, piénsalo otra vez puesto que no es algo que debas tomar a la ligera.

Te invitamos a que sigas leyendo esta nota y te des cuenta de lo que te estamos hablando, ya que no creemos que vuelvas a comer tan tranquilo las papas de esta tienda.

Las papas de McDonalds son famosas por su sabor y por ser una marca característica, pero ahora se sabe que no siempre se han hecho con los cuidados debidos y que es precisamente por eso que son bastante adictivas, de hecho, hay unas personas que van a esos lugares más por las papas que por las hamburguesas.

Se sabe ahora que las papas, de acuerdo al listado de ingredientes que la marca comparte tienen: papas, aceite de canola o de colza, aceite de soja, aceite de cártamo, dextrosa, un tipo de azúcar, ácido sodio pirofosfato, para darles color amarillo, ácido cítrico, un conservante, dimetilpolisiloxano, agente antiespumante…

Así que no podemos asegurar que el sabor natural sea parte de su receta.

De hecho, agentes cercanos a la compañía han comentado que la mezcla en donde se fíen contiene ceite de canola, aceite de maíz, aceite de soja, aceite de soja hidrogenado con tercbutilhidroquinona (TBHQ), ácido cítrico, y dimetilpolisiloxano.

El TBHQ evita la degradación de los alimentos, pero consumido en exceso puede provocar problemas como el agravamiento del asma, trastornos en la piel, en las hormonas y de confirmarse, hasta se podría decir que es precursor de cáncer y hasta de daños en el ADN.

Así que, ¿volverás a probar las papas?