Este fruto alivia la diabetes, frena la presión alta y revitaliza el cuerpo.

Sin dudas, en la naturaleza tenemos todo lo que necesitamos para mantenernos bien alimentados y saludables. Sin embargo, a menudo despreciamos la bondad de la naturaleza. En cambio, preferimos usar ingredientes o medicamentos procesados ​​para resolver cualquier problema.

Por esta razón, ciertas frutas con un gran valor nutritivo pueden pasar desapercibidas por nuestros ojos. Sin embargo, ese no es el caso del fruto del que hablaremos en este artículo. Se trata de la mora blanca, fruta originaria de China.

Llegó a los Estados Unidos en el medio de la era colonial y se extendió al resto del mundo. Hoy podemos encontrarlo en casi cualquier país del mundo.

Esta planta pertenece a la familia de las Moráceas, porque su fruto es la mora. Tiene muchos beneficios de salud que puede aprovechar. Aquí hay más información sobre esta extraña fruta y sus beneficios para la salud.

Propiedades de la mora blanca

Las moras blancas tienen compuestos que evitan que el azúcar se procese a través del tracto intestinal. Como consecuencia, es absorbido gradualmente por el torrente sanguíneo. Además, es rico en ácidos orgánicos y vitamina C, fibra dietética, resinas, beta-caroteno y pectina.

De la misma manera, posee propiedades antioxidantes y combate la fiebre, inflamación, dolor de cabeza, tos, amigdalitis y diarrea. El consumo regular mejora la salud del corazón y previene problemas relacionados con el corazón. La morera blanca puede disminuir el colesterol en un grado saludable.

De acuerdo con un estudio reciente de la Universidad de Texas, la morera blanca es rica en fenol natural. Este es el famoso resveratrol que nos ayuda a combatir el cáncer y las enfermedades del corazón. Además, es capaz de reducir los niveles de azúcar en la sangre, algo que continúa investigando. De la misma manera, previene la obesidad, la diabetes y otros problemas del tipo inflamatorio.

Té de mora blanca

Preparar el té de mora blanca es extremadamente fácil y efectivo para aprovechar todas sus propiedades.

El primer paso es poner el agua a hervir a una temperatura de 212 ° F o 100 ° C.

Luego, agregue una cucharada de 1 gramo de té de moras blancas en 8 onzas de agua caliente.

Lo que queda por hacer es dejar la sustancia en reposo durante 8 minutos y listo.